PONGAMOS QUE HABLO DE MADRID
Pongamos que hablo de Madrid» es una
canción del cantautor español Joaquín Sabina y Antonio Sánchez aparecida por
primera vez en su álbum Malas compañías, publicado en 1980.
Tras su regreso
a España desde Londres y publicar su primer disco, Inventario, Joaquín Sabina
pública su segundo álbum Malas compañías en 1980, en el cual aparece por
primera vez la canción «Pongamos que hablo de Madrid», en la que retrata una
urbe cosmopolita y veloz y acontecimientos casi cotidianos en ella.
En 1981 también
el cantante Antonio Flores realiza una versión más roquera del tema por la cual
la canción acaba popularizándose, convertida para muchos en una especie de
himno o banda sonora oficiosa de la ciudad. Aparte de Antonio Flores, la
canción también ha sido versionada por artistas tan variados como Reincidentes,
Revólver, Enrique Morente, Carmen Linares o Porretas.
Antonio
González Flores nació el 14 de Noviembre de 1961 en Madrid. Este compositor y
cantante fue el único hijo varón de la conocida artista Lola Flores "La
Faraona" y del guitarrista Antonio González, "El Pescaílla".
Antonio Flores venía de una familia de artistas, y por ello desde pequeño estuvo involucrado en el mundo de la música y la actuación. Sin embargo en la rama musical, Antonio Flores rompió con la tradición familiar del flamenco para dedicarse a su estilo propio inspirado en el género pop-rock.
Su álbum debut, "Antonio", aparece en 1980 y en él se incluye la canción "No dudaría" y el tema de Joaquín Sabina "Pongamos que hablo de Madrid", en versión rock. Este disco, a pesar de haber pasado desapercibido en la época de su lanzamiento, más tarde se convertiría en un disco apreciado por muchos, ya que las canciones antes mencionadas se convirtieron en clásicos de su repertorio.
Antonio Flores venía de una familia de artistas, y por ello desde pequeño estuvo involucrado en el mundo de la música y la actuación. Sin embargo en la rama musical, Antonio Flores rompió con la tradición familiar del flamenco para dedicarse a su estilo propio inspirado en el género pop-rock.
Su álbum debut, "Antonio", aparece en 1980 y en él se incluye la canción "No dudaría" y el tema de Joaquín Sabina "Pongamos que hablo de Madrid", en versión rock. Este disco, a pesar de haber pasado desapercibido en la época de su lanzamiento, más tarde se convertiría en un disco apreciado por muchos, ya que las canciones antes mencionadas se convirtieron en clásicos de su repertorio.
