Esta semana escuchamos...



Vangelis



La posición acomodada de la familia Papathanassiou hizo que Vangelis, quien ya realizaba pequeños conciertos con sus propias composiciones a los seis años de edad, fuese uno de los primeros poseedores de un sintetizador en Grecia. Debuta en el mercado discográfico como tecladista del grupo The Forminx, una de las muchas bandas juveniles que se forman a mediados de los sesenta para seguir la estela musical y estética de The Beatles. En 1966 Vangelis tiene la oportunidad de realizar la banda sonora de 5.000 psemmata (5.000 mentiras), una comedia del director Giorgos Konstadinou.
Los años ochenta comienzan exitosamente para Vangelis, consiguiendo la estatuilla de la Academia de Hollywood con su banda sonora para Carros de fuego , imponiéndose entre otros a John Williams y su partitura para En busca del arca perdida. El contenido del álbum en cuestión, tal y como sucederá con el resto de sus futuros trabajos para el cine, no guarda una relación estricta con las piezas utilizadas en la película, sino que éstas son reeditadas y reordenadas para crear una obra musical que funcione como disco de estudio, de cara a su escucha independiente. Es más, a menudo se tiene la sensación mientras se visiona la película Carros de fuego, dirigida por Hugh Hudson, de que en ella están efectivamente los temas del álbum, aunque parcialmente reinterpretados. Es interesante mencionar el método que utiliza el griego para musicalizar películas, ya que suele limitarse a improvisar en los teclados mientras visualiza los montajes provisionales que le facilitan los directores siguiendo una técnica de "creación directa". Varios cineastas han comentado su asombro ante la capacidad de Vangelis para crear piezas sobre la marcha que encajen perfectamente con sus escenas.