Esta semana os traigo un
libro, que hace mucho que no leo, pero que me ha venido a la mente, porque fue
uno de los primeros libros que recuerdo haber leído. Aprendí a leer con 4 años
con mi madre y fue ella la que me llevó a una Biblioteca Municipal, en la que
tuve acceso a multitud de tipologías de libros: infantiles, juveniles, pero
también de misterio, románticos, históricos… leía un poco de todo. Y cuando
tenía unos 11 años descubrí “La historia interminable”, el título ya es muy
sugerente, pero es que la historia es aún más, porque en aquel tiempo, este
tipo de libros mezcla de realidad, ficción y enfocado a los lectores juveniles,
casi no existía. Me encantó acompañar a Atreyu y a Bastián en su aventura, para
curar a la Emperatriz infantil por el reino de Fantasía. A lo mejor creen que
son mayores para leer este tipo de libros, pero creo que cada cierto tiempo,
todos los adultos deberían leer determinados libros, para no olvidar que aún
queda mucha magia y mucha imaginación en el mundo.
